El cáncer de ovario es una enfermedad en la que las células del ovario comienzan a crecer de manera anormal. Es un tipo de cáncer ginecológico que, en muchas ocasiones, no presenta síntomas claros en etapas tempranas, por lo que la valoración especializada es fundamental.
Como cirujano oncólogo, mi objetivo es ofrecer una explicación clara, profesional y basada en evidencia para que cada paciente entienda su diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles.
Los síntomas pueden ser sutiles y confundirse con molestias comunes. Los más frecuentes incluyen:
• Inflamación o distensión abdominal
• Dolor pélvico o abdominal
• Cambios en el apetito
• Sensación de llenura rápida
• Cambios en el ritmo intestinal
• Cansancio persistente
Si estos síntomas aparecen de forma continua, es importante realizar una valoración para descartar riesgos.
El diagnóstico del cáncer de ovario requiere una combinación de estudios clínicos y de imagen. Entre los más utilizados se encuentran:
• Ultrasonido pélvico
• Tomografía computarizada
• Marcadores tumorales
• Resonancia magnética en casos seleccionados
• Biopsia o análisis del tejido durante cirugía
El diagnóstico definitivo se obtiene mediante estudio histopatológico. Con esta información se determina el tipo de tumor, su extensión y el plan de tratamiento más adecuado.
La cirugía es el tratamiento principal en la mayoría de los casos de cáncer de ovario. El objetivo es retirar el tumor y evaluar si existe extensión a otras estructuras.
Cirugía citorreductora
Consiste en retirar el tumor visible y cualquier tejido afectado. Es una cirugía especializada que busca dejar la menor cantidad posible de enfermedad residual.
Ooforectomía o salpingooforectomía
Dependiendo del caso, se retira uno o ambos ovarios, así como las trompas de Falopio.
Evaluación de ganglios y tejidos cercanos
Durante la cirugía se revisan ganglios linfáticos y otras áreas para determinar si el cáncer se ha extendido.
Estas cirugías requieren precisión y experiencia, y se realizan con técnicas que buscan minimizar riesgos y favorecer una recuperación adecuada.
Debes buscar atención especializada si presentas:
• Síntomas persistentes sin causa aparente
• Resultados anormales en estudios de imagen
• Diagnóstico reciente de cáncer de ovario
• Dudas sobre el tratamiento recomendado
• Antecedentes familiares de cáncer ginecológico
La valoración por un cirujano oncólogo permite aclarar el diagnóstico, explicar las opciones y definir un plan de manejo personalizado.
Solicitar una segunda opinión es una práctica común y recomendable. Permite:
• Confirmar el diagnóstico
• Revisar estudios previos
• Evaluar alternativas quirúrgicas
• Resolver dudas antes de tomar decisiones importantes
Mi enfoque es ofrecer una explicación clara, honesta y basada en evidencia para que cada paciente se sienta acompañada y segura.
En la mayoría de los casos sí, pero cada situación se analiza individualmente.
Depende del tipo de tumor y del tratamiento necesario. En algunos casos es posible preservar la fertilidad.
Lo ideal es hacerlo tan pronto como se confirme el diagnóstico y se complete la valoración.
Atención directa por el oncólogo.